Poder de compra y conducta de negocios responsable
25 09 2009 - Serena Lillywhite
Las elecciones de compra que hacemos son un importante motor de la conducta de negocios responsable, y el potencial del impacto dañino que estas tienen en el medio ambiente, trabajadores y comunidades bebe ser reconocido.
La conferencia de la OCDE en 2009 sobre responsabilidad corporativa “Empoderamiento del Consumidor y Conducta de Negocios Responsable” proporcionó una oportunidad para considerar no sólo el rol del consumidor privado y el crecimiento de su demanda por productos sostenibles y transparencia en el comercio, sino además, el papel de las autoridades públicas en la obtención de sus bienes y servicios. Además, las posibles revisiones de las Directrices de la OECD para el Comercio Multinacional (Las Directrices) en el futuro cercano hacen una oportuna evaluación sobre los Intereses de los Consumidores (capítulo 7). La OECD Watch contribuyó a la conferencia de la OCDE y este artículo resalta algunos de los temas plateados.
Abastecimiento público
Las agencias gubernamentales son importantes usuarios de recursos, tanto de bienes como de servicios, y tienen un gran impacto en el mercado en virtud de sus actividades de abastecimiento. Si los gobiernos esperan que las empresas y los sectores no gubernamentales tomen los objetivos de la sostenibilidad con seriedad, ellos tienen que demostrar liderazgo y jugar un papel más comprometido y estratégico en la promoción de conductas de negocio responsable a lo largo de sus propias cadenas de suministro. En todos los países, los gobiernos son el mayor consumidor. En la mayoría de los países desarrollados, la adquisición pública está estimada entre el 14 al 20 % del Producto Interno Bruto (PIB).1 En la mayoría de los países en desarrollo, estos números son considerablemente más altos. Por ejemplo, 70 % del gasto público, ó 1.9 millardo ‘Chelines ugandeses’ (aproximadamente USD 1.1 millón) pasa a través del sistema público de abastecimiento. En Angola, la compra pública factura el 58% del gasto público. 2
Las autoridades públicas en la Unión Europea gastan anualmente alrededor de €1,500 millardo en abastecimiento público - aproximadamente 16% del PIB de la UE. 3
Elegir comprar productos y servicios ambiental y socialmente responsables es una manera práctica en la que los gobiernos pueden demostrar sus credenciales de sostenibilidad. Por ejemplo, cuando se abastecen de uniformes, equipos de computadoras y mobiliario, así como con el comercio y contratos para entrega de servicios -incluyendo asociaciones públicas y privadas y crédito de exportaciones y seguros- deben asegurar una divulgación completa de las cadenas de suministro, defender las leyes nacionales y los estándares internacionales, y dar preferencia a contratistas que puedan demostrar responsabilidad corporativa e informes significativos, en apoyo a las Directrices de la OCDE.
Iniciativas internacionales demuestran un creciente reconocimiento de la importancia del abastecimiento sostenible. Por ejemplo, el gobierno de Bélgica ha desarrollado unos lineamientos obligatorios para el abastecimiento sostenible. En Dinamarca hay directrices específicas para el gobierno respecto a la compra de madera, y el gobierno Holandés se ha comprometido a asegurar un abastecimiento 100% sostenible para el año 2010. El reporte de la Coalición Europea para la Responsabilidad Social y Medioambiental de las Empresas (ECCJ por sus siglas en inglés) sobre abastecimiento sostenible (2007) 4, identifica esta y otras iniciativas aisladas a lo largo de la Unión Europea.
Con la atención mundial enfocada en los marcos reguladores, es importante que los acuerdos regionales y bilaterales sobre abastecimiento no impidan la posibilidad de que los contratos de abastecimiento den preferencia a bienes y servicios que tienen un alto beneficio social y medioambiental. No hay nada que detenga a los gobiernos que demuestran liderazgo en ese sentido. La Organización Mundial del Comercio (OMC) y la UE no han presentado barreras para países miembros o no miembros de la OCDE, con respecto a la introducción de políticas y prácticas responsables de abastecimiento.
Los países miembros de la OCDE y los países no-miembros firmantes de las Directrices, necesitan reconocer su propio poder adquisitivo y responsabilidades. Como tal, las provisiones sobre los Intereses de los Consumidores de la Directrices de la OCDE deben ser reforzadas para incluir la cobertura del abastecimiento gubernamental, realzando de ese modo la sinergía con otras iniciativas nacionales complementarias. Las Directrices y los PNCs pueden proveer orientación a gobiernos nacionales en torno a cuál es la mejor manera de incluir la preocupación social y medioambiental en el abastecimiento público, y subir la vara de la conducta de negocios responsable entre empresas participantes a lo largo de las cadenas de suministro gubernamental.
El rol de apoyo de las Directrices de la OCDE para las Empresas
Multinacionales
Las provisiones sobre los Intereses de los Consumidores de las Directrices necesitan ser fortalecidas para aclarar que los asuntos en juego se relacionan con un buen gobierno – transparencia, publicación de informaciones, honestidad, integridad y credibilidad. Estos son fundamentales para una práctica de negocios ética y responsabilidad corporativa.
Los PNCs deben ser más rigurosos en su evaluación del engaño corporativo y la tergiversación a través de la búsqueda de datos cuando se plantean casos específicos que involucren este principio. Cuando una compañía afirma que está “haciendo lo correcto” en el dominio público (página de Internet, reporte anual, los medios de comunicación, etc.) y después se descubre falso el PNC tiene la responsabilidad de aceptar estos casos bajo los mecanismos de protesta de las autoridades específicas. Por ejemplo: en el caso de la GSL, la GSL declaró estar ‘comprometido con la promoción de una mejor práctica de los derechos humanos en sus políticas, procedimientos y prácticas’ 5, sin embargo, la gestión del día a día de los centros de detención de inmigración de Australia demostraron lo contrario.
Las provisiones sobre los Intereses de los Consumidores necesitan también hacer referencia a los programas de certificación y clasificación. Mientras el consumidor demanda un comercio justo, los bienes éticos están creciendo, así como el escepticismo con respecto a la integridad de ciertos programas de certificación y clasificación. “La fatiga de certificación” es un tema de debate en muchos países industrializados, y los gobiernos tienen un rol importante y complementario de realizar la introducción de mecanismos de referencia para proveer una mayor claridad y orientación a los consumidores. Además, el endoso gubernamental a través de referencias estandarizadas podría contribuir al objetivo de la OECD de establecer confianza y seguridad tanto entre los consumidores como entre los mercados. Esto es visto como una respuesta esencial a la crisis financiera global.
En países donde la clasificación y certificación ética no están tan bien
instituidas, la fatiga no se ha establecido; gobiernos tienen un papel clave en
el aumento de la consciencia. Entre los consumidores y sus derechos, y también,
el valor para empresas en programas de certificación creíbles que promueven la
conducta de negocios responsable y el empoderamiento del consumidor a través de
la una mejor divulgación de información y transparencia sobre el impacto social
y en el medio ambiente de las operaciones de negocios.
Fortaleciendo las Directrices de la OCDE para promover el empoderamiento
del consumidor, el trabajo decente y la protección del medio ambiente
El capítulo sobre el Intereses de los Consumidores de las Directrices es débil, le falta de ambición y no refleja con detalle el alcance de las preocupaciones del consumidor. Esto podría explicar por qué tan pocas organizaciones específicas citan este principio. El énfasis en la calidad de producción, salud y seguridad (aunque importante), es muy limitado, y no aborda el impacto del proceso de producción en los trabajadores, comunidades, los derechos humanos y el medio ambiente, en efecto, el interés de los consumidores en estos asuntos
En la conferencia de la OECD en junio sobre Empoderamiento del Consumidor y Conducta de Negocios Responsable, la OECD Watch hizo recomendaciones específicas respecto al capítulo sobre los Intereses de los Consumidores, y a la luz de la posible revisión de las Directrices. Entre ellas se encuentran:
- Referencias al abastecimiento público en el prólogo de las Directrices, y de ese modo vincular las compras gubernamentales a la conducta de negocios responsable
- Vínculos específicos a la divulgación de información sobre las cadenas
de producción para permitir a los consumidores tomar decisiones bien informadas. Esto
incluiría referencias al país de origen, condiciones de producción y transparencia
en las estructuras del costo. Esto cambiaría la atención del limitado énfasis
en “hacer lo correcto y hacer lo prudente”
- Asegurar que el consumidor tenga derecho a la información, particularmente respecto a la aplicación
de las Directrices a cadenas de producción completas y el derecho a las compensaciones por violaciones durante
esta cadena
- Referencia a “incentivos gubernamentales”, contratos, subsidios y
exportación, subvención para crédito y seguro. El cumplimiento o no de las
Directrices deben dar como resultado acceso a/retirada de programas de
incentivo (p. ej. procesos de sanción del Banco Mundial).
- Sinergía y armonización con el capítulo (3) sobre Publicación de
Informaciones y otros instrumentos
similares, como las Directrices de la NU sobre la Protección del Consumidor
- Referencia a riesgos materiales previsibles (referentes a lo social y al
medio ambiente), particularmente con respecto al papel de las instituciones financieras en
la configuración del consumo sostenible y responsable de productos financieros
y servicios; y
- Referencias a certificación y clasificación creíbles que se hacen cumplir, monitoreadas independientemente, verificadas y apoyadas por referencias gubernamentales.
Los consumidores, las asociaciones de consumidores, las ONGs y los sindicatos
son importantes impulsores del cambio, sin embargo, es poco realista que los
gobiernos esperen que los consumidores solos logren conductas de negocios
responsables. Los gobiernos deben actuar para regular y sancionar cuando sea
apropiado, asegurar que las Directrices empoderan a los consumidores y
promueven una conducta de negocios responsable.
1 OECD (2002), ‘La relación entre Acuerdos de Comercio Regional y el Sistema de Comercio Multilateral”, miembros trabajadores del comité.
3 ECCJ, 2007, “Abastecimiento sostenible en la Unión Europea – Propuestas y Recomendaciones a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo” documento de apoyo.
4 ECCJ,
2007, “Abastecimiento sostenible en la Unión Europea – Propuestas y
Recomendaciones a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo” documento de
apoyo.
5 En junio del 2005 cinco ONGs presentó una decisión con el PNC australiano contra Global Solutions Limited (Australia) Pty Ltd (GSL) alegando violaciones de los Derechos Humanos y las proviciones de los Intereses de los Consumidores de las Directrices. Tras una mediación se llegó a un acuerdo y GSL se comprometió a mejorar sus manejo diario de los centros de detención de inmigración. Vea www.bsl.org.au para más detalles.